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jueves, 18 octubre 2018
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URGENTE
  • ACUSADO. Uno de los detenidos por la Policía es conducido por los agentes hasta el Juzgado de Instrucción.
    ACUSADO. Uno de los detenidos por la Policía es conducido por los agentes hasta el Juzgado de Instrucción.

Valeriano F. F. y su hijo Valeriano F. M. han pasado su primera noche entre rejas. El juez Fernando Moral, titular el Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén, los envió ayer a prisión preventiva acusados de delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones. Presuntamente, fueron los autores del tiroteo registrado el pasado sábado por la noche en el edificio de las “60 viviendas”, en el Polígono del Valle. El objetivo eran miembros de otra familia que vive en el mismo bloque y que son parientes de los encarcelados. Cuatro personas resultaron heridas, dos de ellas por arma de fuego, entre ellas un niño de tan solo once años que se encontraba jugando en la calle. El tercero de los arrestados por la Policía Nacional quedó en libertad con cargos, tal y como explican las fuentes judiciales consultadas.

Al parecer, la reyerta tuvo su origen en “problemas de vecindad” que venían de lejos y que fueron ocasionados por peleas entre menores. Las dos familias involucradas tienen rencillas desde hace tiempo. Unos viven en el sexto piso, mientras que los heridos residen en el cuarto. A pesar de que son primos, la relación no es, ni mucho menos, buena. El pasado sábado, saltó la chispa que hizo saltar la mecha. Fuentes cercanas a la investigación aseguran que la entrada de la vivienda de Valeriano padre apareció llena de basura, algo de lo que culparon a sus primos. Todo hace indicar que ese fue el detonante del tiroteo. Presuntamente, los dos encarcelados irrumpieron en la calle armados con pistolas y comenzaron a disparar. Efectuaron varios tiros. De hecho, la Policía recogió numerosos casquillos y proyectiles. Uno de ellos alcanzó a un hombre en la mano y en la pierna. Su mujer y su hijo también sufrieron heridas de consideración, provocadas por golpes y caídas. Otra bala perdida alcanzó a un niño de once años que se encontraba jugando por el barrio, ajeno a ambas familias. Los pistoleros huyeron del lugar y se escondieron durante todo el fin de semana.

La Policía Nacional inició la investigación esa misma noche. De madrugada, agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) interrogaron a los heridos en el hospital. Esa diligencia fue fundamental para identificar a los presuntos autores materiales de la balacera. El martes, tres hombres se entregaron en la Comisaría, cuando los investigadores los tenían ya perfectamente localizados. Ayer por la mañana, fueron puestos a disposición judicial. El juez los interrogó durante más de dos horas y, finalmente, decretó el ingreso en prisión preventiva para Valeriano F. M. y su hijo Valeriano F. F. El tercer arrestado fue puesto en libertad con cargos.

Mientras, la investigación continúa abierta. En principio, no se descarta que participaran más personas en los hechos. Además, se siguen buscando las dos pistolas que se utilizaron en el tiroteo y que no han sido encontradas por el momento.

No se han hallado las dos pistolas usadas

La Policía Nacional no da la investigación por cerrada. Queda un fleco que no es baladí: no se han hallado las dos pistolas usadas en el tiroteo y que, presuntamente, empuñaban los dos Valerianos, padre e hijo. Al parecer, después de disparar contra sus primos y vecinos, se marcharon del lugar y escondieron las armas utilizadas. No han desvelado en qué lugar están guardadas. Para los investigadores siempre es una prioridad sacar las pistolas de la calle.