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URGENTE

“Mi inspiración son los paisajes de la provincia”

José
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31/12/2017
Un baezano orgulloso de su tierra que ha dedicado su vida a su gran pasión, la pintura. Entre sus obras destacan paisajes de más de cincuenta municipios de la provincia, aunque piensa completar los noventa y siete

H ay allá por la Loma una tierra de campos bañados en niebla, rodeada de olivares, con calles llenas de historia, de belleza. Una tierra con nombre propio, cuna de artistas y talento que entre tanto, mimó en su campos baezanos los primeros pasos de un hombre capaz de hacer poesía con las manos, de trasladar a otros lugares con sus obras, de transmitir arte, se trata del pintor baezano José Cozar, hijo de un zapatero que hacía calzado a medida y de una ama de casa incansable. Un artista con dos pasiones: los pinceles y su amada tierra, a la que tantas veces ha plasmado en sus obras. José Cozar es un artista con una experiencia de más de cincuenta años, ha retratado la mayoría de los pueblos de la provincia, ha expuesto en múltiples lugares de España y el resto del mundo. Como buen profesional, maneja varias técnicas muy diversas con el fin de transmitir de la forma más completa posible. El Soroya baezano como así lo llaman muchos y es que sus obras y las del valenciano tienen diversas similitudes según asegura él mismo. Como el afamado Soroya, el baezano ha dedicado su vida aprender y ha recorrido España con sus más de cuatrocientas obras, llenas de luz. Un pintor al que le queda mucho arte aún por compartir. puesto que hace más de medio siglo los astros de alinearon para mostrar a un joven baezano cual era su destino, y como “buen trabajador” lo perseguirá hasta el final, para disfrute de los amantes de la pintura y del arte.

—¿Cuándo comenzó su interés por la pintura?

—Siempre me ha apasionado la pintura, desde muy niño, pero fue con doce años, cuando nos mudamos a Valencia, que me encontré una caja de pinturas y comencé a pintar algunas zonas de Valencia que se habían visto afectadas por una riada cuando comenzó mi andadura oficial en este arte. Por lo que siempre he creído que era mi destino el que me llevó hasta esa caja de pinturas y la unió al temporal valenciano. A partir de ahí me compré un caballete y me iba por las calles de la ciudad a pintar paisajes y todo lo que me encontraba a mi paso para aprender y disfrutar de lo que ha sido mi gran pasión y mi vida.

—¿Cuándo se inició profesionalmente en este arte?

—Poco a poco fui aprendiendo sobre pintura y técnicas de forma autodidacta, puesto nunca he asistido a clases y como profesor he tenido el campo y los paisajes que contemplaba. Mi debut oficial fue en mi tierra, en Baeza con diecisiete años, con una exposición que organizó el Ayuntamiento de la ciudad. Con diecinueve, gané mi primer premio, la Medalla de Pintura de Linares, y ese mismo año, gane otros cuatro premios más y, a partir d entonces, no he dejado de trabajar y exponer por todo el país, lo que me ha servido para acumular múltiples reconocimientos de los que me siento muy orgulloso. También recuerdo, con mucho cariño, mi debut oficial en Valencia, en el año 1962. Al principio me presentaba a múltiples concursos de pintura hasta que poco a poco me llamaban para hacer exposiciones en distintos lugares. Actualmente, he expuesto mis obras en más de trescientas ocasiones a lo largo de todo el país e incluso fuera de este, distintas galerías en países como París o Nueva York y en otros países como Suecia.

—¿Cómo fueron sus inicios?

—Tengo un gran recuerdo y cariño de esos años. Aunque todo comienzo es difícil, yo siempre había querido ser pintor y nunca me lo cuestioné. Además los reconocimientos llegaron pronto y nunca me ha faltado el trabajo, ya que había años que tenía cinco exposiciones.

—¿Cómo fueron sus inicios?

—Mis técnicas han ido evolucionando con los años, pero sin perder los orígenes. Empecé a pintar con pincel, sobre todo con tonos grises. Más tarde llegó a mí la espátula, técnica con la que he cosechado mis mayores éxitos. Actualmente uso ambas técnicas para mis cuadros. También soy un buen acuarelista y me gusta mucho. Otro punto de inflexión en mi carrera fue cuando me operaron de la vista, en ese momento hubo una explosión de color y fuerza en mis obras, que marca el ritmo también en la actualidad.

—¿Qué es lo que más le gusta y apasiona pintar?

—Mi especialidad son los paisajes. He viajado por toda España para pintar ciudades respetando al máximo sus características. Pero si hay algo que me inspira por encima del resto, es pintar lugares de la provincia, ya que me parecen paisajes únicos y de una belleza extrema, ya que como se dice en mi tierra, soy de Jaén por los cuatro costados.

—¿Cuáles serían para usted las joyas de su corona?

—He perdido la cuenta de las obras que he hecho a lo largo de mi carrera y para mí, todas son como hijos. Aunque si tuviera que destacar algunas, que conservo y de las que no me gustaría desprender, serían un cuadro de la Magdalena de Jaén del año 1976; otra obra de Baeza con Sierra Mágina de fondo que lo hice hace alrededor de unos diez años aproximadamente y otra obra que tengo de un mercadillo lloviendo que pinté sobre el año 80. Aunque hay muchas más a las que les tengo un gran cariño.

—¿En qué otros artistas y expertos se inspira?

—Aunque siempre me ha gustado dejarme llevar por lo que yo quería expresar, mi primer contacto con grandes maestros fue en Valencia, en la escuela valenciana y ahí descubría Soroya, cuya pintura me emocionaba mucho y cuya expresión y fuerza en el color me acompañaron después. Este pintor ha tenido una gran fuerza sobre mí e incluso hay quien me llama el Soroya Baezano. Más tarde, en mis visitas Madrid descubrí, en profundidad las obras de Goya, pero me fascinó su pintura negra que me puso en contacto con el movimiento pictórico que recibe el nombre de fauvismo y que tras mi operación de la vista, yo he utilizado mucho.

—¿Qué intenta trasmitir y difundir con sus cuadros?

—Cuando creo una obra intento que se asemeje al lugar que estoy recreando, por eso me gusta estar en el sitio concreto. Mi objetivo es mostrar en cada cuadro lo que me transmite ese paisaje a través de mi propia personalidad.

—Tiene pintados la mayoría de pueblos de Jaén, ¿Qué destacaría de los paisajes de la provincia?

—Para mí, Jaén y sus paisajes han sido siempre mi gran inspiración, por eso los he recreado tantas veces. Son belleza y siempre los tengo presentes, tanto es así que cuando estoy en Valencia, donde he vivido desde los doce años, pienso en los campos de Baeza y sus alrededores. Ya he pintado más de cincuenta municipios, aunque pienso completar los que me faltan. Aunque sin duda los campos de Machado de mi querida Baeza me acompañan en mis obras y en mi día a día, puesto que siempre la tengo muy presente.

—Actualmente, ¿está inmerso en algún trabajo?

—Esta semana hemos cerrado una exposición en la capital, en La Económica y ya estoy trabajando en varias exposiciones para los próximos meses en varios lugares de España como Madrid, Cartagena o Valladolid y algún otro sitio.

—Una experiencia de más de cincuenta años, cuando echa la vista atrás ¿qué balance hace?

—Cada vez que veo el número de obras que he realizado en estos años, los premios y todo lo que he vivido solo puedo sentir gratitud y siempre se me viene a la cabeza la misma frase y es que, si volviera a nacer tengo claro que volvería a ser una y mil veces más pintor, porque es mi vida.

—Y al revés, ¿qué metas y sueños le quedan por cumplir?

—Tengo pendientes algunos retos todavía. Me gustaría potenciar mi faceta con el uso de la acuarela, ya que siempre se me ha dado bien y no se me conoce casi por la utilización de esta técnica y, por otro lado, a lo largo de mi vida también he dibujado bodegones e incluso retratos, por lo que aún queda mucho por hacer.

De Baeza a Valencia y viceversa

José Cozar nació en Baeza, pero a los doce años se trasladó a vivir a Valencia donde dio sus primeros pasos en la pintura. Sin embargo, debutó en su tierra y desde entonces ha dejado de volver a disfrutar de su calles, su gente y a exponer. Pero no solo lleva siempre consigo la tierra de los campos de Machado, sino que este artista asegura que su gran inspiración ha sido siempre la provincia y sus diversos paisajes, los cuales, ha retratado en múltiples ocasiones y a los que regresa siempre que su apretada agenda le deja.