
Fernando Jurado tuvo un papel trascendente en la transición política jiennense, quizá desconocido para la mayoría y también puede que no reconocido socialmente. Al igual que la propia Unión de Centro Democrático (UCD) su figura política desapareció de la faz del Santo Reino tras los diez millones de votos de Felipe González en 1982 y apenas si se supo de él desde entonces, salvo por sus incursiones empresariales con “Aguas Sierras de Jaén”.



























































