
Un año en política es una eternidad. La frase es de José Enrique Fernández de Moya, candidato a la Alcaldía de Jaén por el Partido Popular, un hombre que ha tenido que aprenderse el camino hacia la Plaza de Santa María porque los pies se le iban, sin querer, hacia el paraje de Las Lagunillas. Un año de campaña electoral, otra vez, cuando parece que fue ayer el anuncio del tranvía y la dura programación a la que los partidos con más tirón, PSOE y PP, sometieron a los medios de comunicación y, por ende, a los ciudadanos para pedir su voto en las urnas. Las circunstancias son muy diferentes a las de 2007. Por un lado, están las sociales, que todos conocen y muchos sufren (crisis, desempleo, recortes… ) y, por otro, las políticas, donde las palabras “mentiroso”, “sinvergüenza” y otros calificativos más están a la orden del día. Y da igual el color político. El tono en los discursos no entiende de partidos.