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El pincel de un jiennense en el Museo del Louvre

El prestigioso museo francés exhibe “La muerte de Abel”, una obra del pintor Sebastián Martínez Domedel
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09/08/2018
  • PINTURA. El historiador Pedro Galera data la obra del pintor en 1655.
    PINTURA. El historiador Pedro Galera data la obra del pintor en 1655.

De las paredes del Museo del Louvre cuelga ya “La muerte de Abel” (1655), una obra del pintor jiennense Sebastián Martínez Domedel, perteneciente al barroquismo español de finales del siglo XVII. La pintura fue confiscada en Sevilla en 1810 durante la Guerra de la Independencia, como muchos otros cuadros que fueron sometidos al expolio del patrimonio artístico por parte del mariscal Jean de Dieu Soult. Esta y otras obras acabaron vendiéndose en París en 1852, hasta que el pasado mes de junio fue adquirida por el Museo del Louvre por 200.000 euros.

Se trata de un lienzo de 206 x 161 centímetros que representa el pasaje bíblico de la muerte de Abel. Como explica el Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Jaén, Pedro Antonio Galera Andreu, en un texto escrito en francés para la galería de arte Michel Descours, la obra pertenece a Sebastián Martínez por detalles como los fuertes acentos naturalistas de la cabeza peluda y barbuda del personaje de Adán.

DETALLES. Como detalladamente explica Galera en su texto, el drama se centra en la figura de Eva llorando sobre el cuerpo de Abel, mientras que Adán, de estatura imponente en primer plano, nos muestra tanto al grupo en duelo como a ese objeto hipnótico que es la mandíbula del burro en primer plano, un instrumento de homicidio que suplanta a Caín, al igual que Louis David un siglo y medio después con el cuchillo de Charlotte Corday en “La Mort de Marat”.

Estos detalles, y el hecho de que la figura de Eva responda a los rasgos de una mujer madura, menos bella que los de la Inmaculada que reproducen los de su amante y bella hija, hacen pensar que, para esta ocasión, Martínez tomó como modelo a su esposa Catalina de Orozco, fallecida en 1655, lo que permite situar su realización en torno a esta fecha.

“La muerte de Abel” se exhibió en la Catedral de Sevilla hasta que en 1810, Soult la seleccionó para el Museo Napoleón de París, con atribución al pintor granadino Alonso Cano, pero fue rechazado por el primer director del museo, Dominique Vivant Denon, quien prefirió exponer las pinturas de Murillo. Paradójicamente, ahora el cuadro del jiennense ocupa el lugar de una de las pinturas del pintor sevillano.

Martínez Domedel se formó entre Jaén y Córdoba. En 1661 se trasladó a la corte por orden del cabildo de la Catedral de Jaén, que le encargó la realización de una serie de copias de los cuadros de El Escorial para la capilla del Santo Rostro. En 2015, se conmemoró el cuarto centenario de su muerte con la exposición “Sebastianus, pintor de Jaén”.